jueves, 18 de diciembre de 2008

La dicha.

Hay un grupo de escritores cuya obra me gusta siempre tener cerca. Marguerite Yourcenar (1903-1987) figura en esa selección.

“En esta habitación trivial, sin lazo alguno con el pasado ni con el porvenir (y por esa razón se es más uno mismo), en medio de un día o de una noche cualquiera, ocurre ese milagro de repente, esa gracia que a veces desciende: no un instante de felicidad, pues la felicidad no se cuenta por instantes, sino la conciencia repentina de que la dicha habita en nosotros. "

Marguerite Yourcenar en Una vuelta por mi cárcel. Punto de Lectura, España, 2001. Imagen: Habitación en el Hotel Berkeley , Paris. Foto: Lázaro.
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