domingo, 12 de abril de 2009

Mis tías y la vida rosa de Corín Tellado
Por: Lázaro Sarmiento

Recordé los ejemplares atrasados de Vanidades que de niño yo veía en las manos de mis tías y sus amigas, y también en las amigas de éstas. Ya hacía tiempo que la revista no circulaba en Cuba. Los vestidos dibujados en sus páginas habían pasado de moda. Las noticias de cine no tenían actualidad. Y los productos de la publicidad comercial estaban ausentes de las tiendas. Lo que mis tías y sus amigas seguían buscando en Vanidades eran las novelas de Corín Tellado.

Al mediodía, en una fresca terraza de la calle Estrada Palma, en Santos Suárez, mis tías acopiaban varios números de Vanidades. Y sentadas en cómodos sillones nadaban durante un rato en una pecera de sueños a través de historias tituladas No por eso te quiero menos, Orgullo sin venganza, Conmigo olvidaras tu pasado, Aquellos besos… Estilo directo, sentimientos bien manipulados, rostros bellos, escenarios contemporáneos, descripciones mínimas y finales felices.


Más de una década atrás, en el año 1951, Vanidades había firmado un contrato con Corfn Tellado. La revista tenía sus principales oficinas en La Habana, de donde se distribuía a toda América Latina. La joven autora española entregaría dos novelas cortas e inéditas al mes. La tirada de Vanidades pasó de 16.000 a 68.000 ejemplares quincenales. Guillermo Cabrera Infante, en esa época el corrector de pruebas de la publicación , diría luego que la lectura de las novelas de Corín fue determinante para su posterior dedicación a la escritura. La llamó "la inocente pornógrafa".



Después del triunfo de la Revolución, Vanidades dejó de circular en la Isla y sus editores se mudaron para Miami. Las imprentas y editoriales del país comenzaron a tener nuevas prioridades. Una de las primeras fue la edición de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes y Saavedra.( 100.000 ejemplares vendidos a 25 centavos) Y mientras los números de Vanidades envejecían y se hacían cada vez más frágiles, a los lectores cubanos llegaba un mayor número de títulos de la mejor literatura nacional y mundial.



Esta es a la razón por la que las hijas de mis tías crecieron sin
leer ninguna de las cerca de 4.000 historias escritas por la reina de la novela rosa. Y con el tiempo hasta las madres de mis primas se cansaron de leer las únicas tramas a su alcance. Fue en esa época en que Corín Tellado desapareció del ambiente familiar y su nombre en Cuba pasó a formar parte de la historia antigua.

En otras partes del planeta nunca dejó de estar de moda. Escribió hasta los últimos días de su vida y sus novelas sobrepasaron los 400 millones de ejemplares. Incluso concibió una historia especialmente para Internet. Corín Tellado estableció récords que difícilmente ningún otro autor pueda superar.

Tal vez las hijas de mis tías hayan ganado como lectoras al privarse de la vida rosa de la escritora más leída en idioma español.
ecoestadistica.com