domingo, 21 de marzo de 2010

PAPELES SECUNDARIOS, LA PELICULA AUTODESTRUCTIVA.


A pocos creadores los he visto hablar con tanto distanciamiento (¿o debí escribir amargura?) de una obra suya, como a Orlando Rojas sobre Papeles secundarios. Soy de los que aplauden el cuarto lugar que en la selección de los filmes más significativos de los últimos cincuenta años en Cuba, los críticos de cine reunidos en Camagüey en 2009 le otorgaron a esta cinta estrenada en La Habana en 1989. La opinión de Rojas que transcribo más abajo pertenece a la entrevista titulada Yo quiero el guión perfecto, realizada por Oneyda González para su libro Polvo de alas. El guión cinematográfico en Cuba (Editorial Oriente, 2009).


Papeles secundarios fue una película que cerró todos los caminos. Nadie se acercó entonces para proponerme nada. Es una película cerrada en sí misma, autodestructiva. No sé si la gente pensó que terminé ahí, o que si después de ahí no podía hacer nada ya. No porque fuera buena, sino porque era una película hermética. Entonces no abrió puertas a nadie. Ni sirvió como ayuda a mi carrera posterior. Es una película que si la muestro no voy a conseguir presupuesto para otra. Es la primera vez que lo digo: Papeles secundarios es una película que arrastro sobre la espalda con una mezcla fortísima de amor, por ser tan difícil, y de odio, por ser traicionera. Es una película absolutamente complicada, alfo que le sigue pasando tantos años después. Hay gente que a los diez minutos está diciendo que es la peor película, o que es una maravilla. Solo que la gente que ve maravilla, en general no tiene dinero para hacer otra. Es decir, es un mundo cerrado. Es claustrofóbica, y yo he reproducido en la vida real después, la tragedia de Mirtha.”

En la selección citada, los críticos también colocaron a Papeles secundarios en el sexto lugar en guión (Osvaldo Sánchez); segundo lugar en Fotografía (Raúl Pérez Ureta); cuarto lugar en Edición (Nelson Rodríguez); y segundo lugar en dirección artística (Guillermo Mediavilla).

Después de Papeles secundarios, Orlando Rojas realizó en Cuba Las noches de Constantinopla (2001) y antes había filmado en 1985 la célebre Una novia para David.

Una serie de acontecimientos amenazan el destino de Mirtha (Luisa Pérez Nieto) y la autoridad de Rosa (Rosita Fornés). Así la revista cubana Bohemia anunciaba Papeles secundarios en noviembre de 1989.

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